sábado, 9 de marzo de 2013

Discurso de la Materia Oratoria


“LA EDUCACIÓN” EN MEDIO DE REBELDÍA ESTUDIANTIL
 Y DECADENCIA CULTURAL

Hola, buenos días. Ante todo quiero saludar a los profesores y compañeros, también quiero agradecer a las y los estudiantes del área de Matemática que se encuentran hoy con nosotros para acompañarnos en esta actividad tan significativa para todos.
Quiero comenzar citando una frase célebre de Manuel Kant: “Sólo en la Comunidad que Cultiva Valores Prospera la Educación”.
Me refiero a un tópico al que siempre hace referencia cualquier persona interesada en el tema de la educación en valores, esto es, la aplicabilidad de éstos en el contexto educativo. Venezuela está viviendo una experiencia interesante en relación con el tema de los valores. Podríamos decir que el fenómeno que vivimos en la actualidad en relación con este tema puede ser entendido como una moda efímera y pasajera que pronto dejará de ser importante; pero también puede abordarse el fenómeno como la búsqueda personal y social de unos valores que hasta hoy habían dejado de ser prioridades del hombre contemporáneo, quizá manipulado por los alcances científicos y tecnológicos que en un momento de la historia le hicieron sentir que él podía hacer más de lo que debía hacer, dejando a un lado la práctica de las virtudes humanas.
Sin embargo, debemos reconocer que es muy escasa la producción literaria que trata lo referente a la metodología y estrategias en la educación en valores.
Ahora bien, es un hecho conocido que la tradicional cultura nacional tuvo hace ya décadas su época de gloria que le significo el respeto y la admiración del mundo entero. Hoy ya no es lo mismo.
            Es a saber, que los acontecimientos que día a día nos llegan por los medios de información televisivos, radiales, escritos y hasta de los mismos comentarios del vecino nos dejan en claro que la Educación y el Sistema Educativo impuesto para "formar ciudadanos perfectos acorde con la ideología democrática", es un verdadero fracaso sociocultural que nos ha llevado a la ruina educativa y a la anarquía social estudiantil.
Las consecuencias inmediatas de esta falta de orden y de respeto por la sociedad y los maestros y docentes en general por parte de las y los estudiantes, se ve reflejada permanentemente en los malos tratos e insultos, cuando no golpes, a que se ven sometidos los profesionales de la enseñanza, hecho injusto que solo pone de manifiesto la falta de comprensión y de interés que reina sobre las ruinas de la cultura, por parte de los que tendrían que admirarla, educarse y aprender. Solo pretenden protestar según el proyecto político de tal o cual partido o agrupación política que aspire a mandonear al instituto de enseñanza con reclamos la mayoría de las veces absolutamente absurdos, solo por amor a la rebeldía y la vagancia.
De esta manera, surge la anarquía y la violencia estudiantil, no contra el Sistema sino a favor de el; Así, nos imponen una educación social de riesgo con ausencia de limites minada de basura y falsa ideología participativa. A esto llaman cínicamente "Calidad Institucional en el Sistema Democrático", donde la democracia no es el sistema de la libertad, y tampoco lo representa.
Es entonces imposible la educación sin reglas, sin valores morales elevados, sin responsabilidad, sin orden ni limites. La sociedad se desquicia, nos desunimos, y nuestros enemigos ganan la calle. Por consiguiente, se destruyen entonces los Valores Elevados, cae el Bien y surge la decadencia de las costumbres y de los valores morales. Surge la degradación moral permanente, bajando paso a paso un escalón más hacia el infierno. Entonces lo Bueno se convierte de pronto en "fuera de moda", o en "conceptos y valores atrasados de una sociedad antigua". Desde que el mundo es mundo, esto siempre paso, pero nunca fue cierto. Es la pauta y la señal de la Caída Social, el fin del Orden Justo y el triunfo de la injusticia y el cinismo político de la mano de la demagogia gubernamental que le soba el lomo al pueblo para ganarse su confianza.
De manera que, la sociedad padece así de una crisis de formación cultural y moral con falta de límites y de orden que la amenazan aun en el trabajo, la fábrica, el barrio y sus familias. La anarquía estudiantil y educativa produce claramente problemas y comportamientos agresivos, amenazas entre estudiantes, alcohol, drogas y sexualidad irresponsable, donde muchas veces los niños son tirados a los tachos de basura o enterrados en terrenos baldíos recién nacidos, o docentes vilmente amenazados y amedrentados muchas veces por los mismos estudiantes a quienes transmiten enseñanza y sus representantes, y hasta por los entes gubernamentales que rigen dichas instituciones educativas en el país, reflejando se en esto solo los derechos de los niños, jóvenes y adolescentes y no sus deberes. Entiéndase bien, que el subdesarrollo de las sociedades y de las personas no es un "problema económico" sino educativo, y la baja calidad educativa trae consecuencias económicas y sociales desastrosas para el Pueblo. Educar no es solo enseñar a estudiar tal o cual materia. Es enseñar a pensar, inculcar sanos y elevados valores morales, es asegurar y fortalecer el orden, la voluntad y la disciplina con solidaridad hacia un fin trascendente y con futuro, donde la pobreza en todas sus formas sea definitivamente derrotada, no con falsas promesas, sino con realidades. Es asegurar el saber, impulsar el ingenio y la creatividad, el trabajo responsable y la seriedad moral, es proteger la integridad moral de la nación y fortalecer la verdadera independencia que dará la verdadera libertad al pueblo, no las falsas expectativas de la democracia parlamentaria de escritorio.
Igualmente, es enseñar a enfrentar y a solucionar los problemas de la vida como verdaderos hombres y no como niños desvalidos a la espera del salvador de la patria que llegue o no llegue algún día, habrá de ser ayudado también para que pueda cumplir con su misión histórica, ya que uno solo, sin nadie que lo ayude, no puede transformar la sociedad y el mundo.
Dentro de este marco ha de considerarse, que la educación sin reglas, sin valores morales elevados, sin límites y sin responsabilidad es imposible y no tiene sentido, por lo tanto se debe inculcar esto desde la niñez. Hay volver al sistema de premios y castigos con amonestaciones y expulsiones si fuera necesario para quienes realmente lo merezcan, y un justo premio para quien resulte ser un buen ejemplo, se trate ya de escuelas, talleres o cuarteles, toda la sociedad debe estar de pie frente a la amenaza enemiga de la anarquía y la muerte social.
Entiéndase bien, si el que comete faltas graves y de disciplina no tiene ninguna sanción, o si no le ponen límites, se favorece la indolencia, la insolencia, la injusticia social y la violencia. Se destruye a la persona y su futuro.
He aquí, a mi juicio, es hora de entender que todo esto no es obra de la casualidad y hay que reconocer las verdaderas causas, siendo una y principal la educación degradada del sistema de una Libertad Figurada.
Esta última argumentación nos lleva a una afirmación que es conveniente resaltar y es que una teoría sin práctica es estéril y una práctica sin teoría es irracional. Esto no es otra cosa que conocer las razones, los argumentos de la cuestión en discusión, proceso que se logra hurgando las fuentes mismas de la reflexión.
Esta revisión, tan somera como inevitablemente personal no es más que la vivencia tomada como ejemplo para complementar esta teoría. En el recientemente terminado año escolar. Me refiero a una estudiante de 2do año del Liceo Bolivariano Miguel Ángel Escalante se me presentó un día con su representante y un récipe médico, aludiendo q por motivo de enfermedad ella no había asistido a mi clase de Inglés durante casi todo el segundo lapso. Al observarla y revisar luego mis anotaciones de asistencia entre otros documentos respaldados por los de la coordinación de dicho año, le respondí q solo le podía aplicar las evaluaciones correspondientes a la fecha de su reposo que resultó ser un solo objetivo y para colmo el de más bajo valor porcentual y que siempre se le veía en los pasillo sana y salva hablando y coqueteando con otros estudiantes. Le hice el recuerdo de las ocasiones que se le pidió que entrara pidiéndole explicaciones acordes al por qué de su ausencia del salón de clase, ella solo ignoraba, al siguiente día, se llegaron a la Institución personeros de la Defensoría Escolar  de la zona educativa y defensoría del niño, joven y adolescente y aunque es triste decirlo se me ordenó aplicar todas las evaluaciones  acusándome de querer atrasar el futuro de dicha joven, todo esto bajo la mirada irónica y burlona de la estudiante y su representante.  Este ejemplo es solo uno entre tantos evocados por colegas al respecto, sin mencionar que casos de inasistencia e incumplimiento de horarios,  de tareas, de acosos por parte de estudiantes a profesores, son solo algunos eventos entre tantos sin mencionar. Todo ello va acompañado de palmaditas en la espalda más no de reprensiones contundentes para orientar a las y los jóvenes a la adquisición de compromisos y de responsabilidades. (No sucede en forma generalizada pero si en una gran masa estudiantil).
Veamos otro ejemplo. Como es el caso de una profesora del Liceo Bolivariano El Recreo, que por no aprobar a un estudiante la materia que enseñaba fue amenazado de muerte y tuvieron que sacarlo por la puerta de atrás literalmente hablando para salvarle la vida, dicha profesora tuvo que aplicar una prueba para que el estudiante se calmara y después de esto aprobarlo aunque el estudiante no lo hubiera logrado. Todo esto fue silenciado para no mal informar al estudiante ante la sociedad.
Por todo esto creo, es importante señalar, que la familia desempeña un papel de primordial importancia en la educación, por lo que los padres que dan la vida a los hijos, tienen la grandísima obligación de educar a la prole, y por lo tanto hay que reconocerlos como los primeros y principales educadores de sus hijos. Este deber de la educación familiar, es de tanta trascendencia que cuando le falta difícilmente puede suplirse. La familia por lo tanto, “es la primera escuela de las virtudes sociales”.  Se me figura así, de momento, que desafortunadamente en los últimos años hemos percibido, cómo la educación del país ha venido decayendo en su excelencia académica, hasta el extremos que se cuestiona seriamente, si realmente se están capacitando, formando los profesionales de las distintas disciplinas que se ofrecen con todos aquellos conocimientos que el país requiere y de acuerdo a la realidad del avance de algunas ciencias han logrado, así como las nuevas tecnologías educacionales.
Es un hecho cierto, de acuerdo a investigaciones, no solo a nivel de pre y postgrado, se ha percibido el que muchas universidades, incluyendo la de Carabobo, algunas de sus carreras como la de economía, administración, relaciones industriales, ingeniería y aun sus postgrado, se quedaron anclados en los viejos paradigmas y que no se ha tomado muy en serio por algunas autoridades responsables de ellas, la necesidad de generar los cambios que conlleven a definir el nuevo perfil que se requiere, dar paso a programas de estudios que involucren asignaturas que proporcionen los conocimientos, herramientas que le presente demanda.
Todo lo dicho hasta ahora explica el argumento referente a que los valores y virtudes son vehículos que conducen al ser humano a una vida más plena y una convivencia más feliz, él conocerlos, practicarlos y vivirlos desde la infancia son condiciones indispensables para vivir en armonía; en ellos reside la importancia generalizada de la legitima aspiración al bien común. El educar y promover actitudes y valores a los hijos, debe ser hoy un objetivo prioritario tanto de padres, maestros, centros educativos y de la sociedad en general. Por lo tanto es responsabilidad de toda la sociedad y de manera especial de los padres y maestros formar personas educadas, con voluntad firme, encauzadas, responsables, leales, respetuosas, generosas y sinceras a fin de que cumplan mejor su misión y contribuyan a una sociedad más justa, libre y solidaria.
Basada en los criterios antes mencionados debemos darnos a la tarea de realzar Valores y Actitudes que hagan la diferencia en la comunidad escolar y en los diferentes planteles de las secundarias del país, siempre recordando, a la educación como una fuente inagotable de valores. Aceptamos que un valor es aquello capaz de arrancarnos de nuestra indiferencia, lo que hace que prefiramos unas cosas a otras , que las estimemos más o menos, en una palabra, solamente se puede hablar de valor cuando un ente mueve nuestras tendencias y nuestra voluntad. En el ejercicio de la educación los valores están presentes. Ellos inspiran la práctica educativa. La relación educación- valor es intrínseca al mismo acto de educar por ello es que debe ser prioritaria. La educación en valores no puede seguir siendo un apéndice de la acción educativa escolar. Debe ser un eje integrador de todo lo que la escuela es y hace. De lo contrario, la escuela no podrá cumplir su misión de formar hombres y mujeres con capacidad real de vivir con libertad. En estos días tan convulsionados en nuestra sociedad, donde la pérdida gradual de valores parece ser una consecuencia más de la decadencia social, el fomento y el rescate de los valores debe ser una prioridad social, pues ello no solamente contribuye a un crecimiento personal, sino que debe percibirse como un beneficio social- colectivo que determina cambios dentro de una nación. Así pues, los docentes en este ejercicio de rescate deben ser los pioneros ya que probablemente es la escuela una de las pocas instituciones preocupadas por tan importante tema.
Y es que formar en valores no es fácil. La formación de actitudes es una tarea básica, más importante todavía que la transmisión de conocimientos y no tanto por aquello de que con el tiempo las cosas aprendidas de memoria se olvidan, expresión por demás cuestionable, sino porque la actitud, es decir, la predisposición del que obra, sigue siendo una pieza clave en la educación. Ahora bien, ante tanta incertidumbre en torno a la pregunta de cuáles son los valores necesarios en una sociedad y cuáles debería suscitar un docente en su salón de clases, podemos pisar el terreno del consenso señalando que la tarea del educador puede circunscribirse a ayudar al estudiante a encontrar sus propios valores y actuar con sentido y dar sentido a su vida.
Ante este aspecto diversos autores se han dedicado a estudiar las alternativas que le permitan al docente formar y formarse en el campo de la educación en valores. Existen por lo tanto, a nuestro juicio muchos principios y estrategias metodológicas pero lo importante no es la cantidad de estrategias lo que podría asegurar el éxito de la vivencia de un valor sino la calidad del proceso. En otras palabras, dependerá mucho del docente para asegurar que la escuela sea una fuente inagotable de valores. No se nos puede olvidar que formamos para la libertad y en libertad, en la creatividad, en la relación, en el diálogo, la comunicación, la participación y servicio. Se trata de formar hombres nuevos. Así como actividades que tienen un sentido en tanto el educador asuma lo que le corresponde en la tarea de hacer una nueva propuesta educativa en la escuela. Es hora de que las Familia y la Escuela actúen en consecuencia contra esta mentalidad criminal y mercantil y tomen decisiones concretas para evitar hechos peores,  creando Metodologías que involucran a las familias en forma coordinada con la escuela. Se trata de que los padres mantengan una interacción permanente con el colegio, colaborando con la formación de su hijo. Las actividades en este caso pueden ser reuniones al inicio del año escolar para dar a conocer el ámbito de la formación en valores en que se involucra el colegio y la familia. Pedir la colaboración de los padres en la participación de actividades y eventos que realice el colegio en el área de valores. Otra de las actividades puede ser organizar campañas donde se involucren la escuela y la familia. Una vez al mes se trabaja con una virtud. Adicionalmente con los padres se realiza una actividad con el fin de que conozcan de la campaña de valores que se ejecuta en el colegio. Otro aspecto es la escuela para padres. Se trata de reunir periódicamente a los padres alrededor de un tema de interés sobre la formación de sus hijos.
Y para concluir diré a todos la expresión de una cita bíblica de los proverbios de Salomón en el capítulo 22, versículo 6: “Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. Gracias por su atención y hasta una próxima ocasión si Dios lo permite.

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